miércoles, 20 de abril de 2016
1; Completa y absolutamente solo
Nada, no veo nada. Me falta el estímulo visual pero siento más que nunca. Tengo los ojos abiertos y solo veo oscuridad, y es en este momento cuando todo me viene de golpe. El pasado, el futuro, él, ella, ellos, nosotros. La sociedad, el mundo, la vida. Parece que voy a explotar, siento que hay una bomba con un solo segundo en la marcha atrás dentro de mi cabeza, y que el tiempo se ha congelado. Que no hay vuelta atrás, ni camino hacia adelante. Que las cosas fáciles se han vuelto difíciles y a las complicadas les he puesto un muro. Un muro infranqueable, como su cabeza. Ese lugar tan misterioso al que nunca podré acceder. Esa gran sonrisa que ocultaba la tristeza de su mente, esos ojos color miel, tan brillantes que cegaban la vista, y te distraían de sus marcas. De sus cicatrices, de las físicas y de las del corazón. Tenía dos versiones de sí misma, y estuve a punto de conocer las dos.
Quizás si hubiera cambiado un pequeño detalle, una mínima acción. Quizás ahora vería algo más que el color negro de la noche, quizás estaría escuchando Wonderwall y no Everybody Hurts. Puede que estuviera tomando café en vez de sostener un cigarrillo encendido, y seguramente no estaría solo. Completa y absolutamente solo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario